De dónde viene la actividad con franquicias

La actividad con franquicias nació desde lo comercial hace varios siglos. Su origen se remota desde la edad media; donde el soberano les proporcionaba un bien a sus súbditos; principalmente con la finalidad de ejecutar en ciertas zonas de su reino tareas como la caza y pesca.

De dónde viene la actividad con franquicias

Origen de la actividad con franquicias

Asimismo, en tal periodo la Iglesia Católica otorgaba a algunos dueños de tierras la capacidad de hacer en su nombre la recaudación de diezmos. Esto le permitía obtener un porcentaje de lo adquirido; normalmente traducido en una comisión, el resto del dinero iba al Papa.

A medida que avanzaba el periodo medieval se aplicaban las reglas previamente mencionadas. La primera actividad con franquicias a nivel legal fue fechada en el año 1232. Esta se fundo en la localidad de Francia, Chambey.

Luego de llegar la Edad Moderna, se perdió el concepto de franquicia en Francia; ya que no quedó documentado hasta el siglo XXI; siendo evidente que luego de la Revolución Francesa, la palabra desapareció hasta que, en el siglo XIX, tras surgir el Nuevo Continente, se tuvo en él una perspectiva diferente, llegando la oportunidad de revivirse en Estados Unidos.

Después de expandirse la industria del Norte, adquiriendo un éxito rotundo luego de la guerra civil, se ha podido contemplar una notable evolución del mismo; donde los empresarios se encargan de buscar colaboraciones con comerciantes del Oeste o del Sur. De este modo vuele a aparecer el termino franquicia; concepto que ahora posee una esencia que permite sobresalga a niveles insospechados.

Otro punto que tomar en cuenta para esta actividad

Por otro lado, tomando principalmente en cuenta la transformación que el concepto ha tomado a nivel internacional; la Real Academia Española define la actividad con franquicias como «concesión de derechos» con la finalidad de compartir un producto, nombre comercial o actividad que es dado a compañías o varios individuos dentro de un área en concreta.

De dónde proviene la palabra Pyme

La palabra Pyme o, mejor dicho, acrónimo-, parte de la alusión de pequeñas y medianas empresas; también conocidas como PME y PyME. Se enfoca en las empresas que están sujetas a distintas restricciones dentro de las finanzas por el Estado y la ocupación que esta desempeña dentro de la economía Nacional.

La Pyme es independiente al existir una relevancia dentro del mercado de comercio; ya que casi no hace referencia al mercado industrial, esto debido al estudio y restricciones que se le imponen. Además de las restricciones que serán determinadas por la ley en cuestión del tamaño de la empresa y los trabajadores que habrá de tener.

Por lo tanto, en caso de que no se adapte a los parámetros indicados por la legislación, dejarán de ser por ley ‘Pyme’ y se adjudicará al grupo de las grandes empresas.

De dónde proviene la palabra Pyme

Qué aspecto se deben considerar de la palabra Pyme

Por otro lado, el Estado se encuentra obligado a suplir las necesidades que tiene la Pyme. Ya que esta genera ganancias para el país; lo que hace que sea un campo adecuado para el empleo. El Estado proporciona una línea de herramientas y créditos para que pueda desarrollarse aún más.

Para que un negocio sea considerado Pyme deberá cumplir con los siguientes requisitos; los cuales son aplicables dentro de la legislación europea:

  • El balance anual tiene que ser inferior a los 43 millones.
  • Debe facturar menos de 50 millones de euros al año.
  • Debe poseer menos de 250 empleados.

Base de España referente a la palabra Pyme

En base a datos de España, y solo a modo de ejemplificación, las Pymes se encuentran en el 99% de las actividades a nivel empresarial, sin añadir el ámbito de pesca y agricultura. De igual forma, de 3 millones de empresas dentro del país, 94% de ellas son micropymes; es decir, con menos trabajadores.

Uno de los aspectos más curiosos de este hecho es que hay un desarrollo inferior en España, en comparación al resto de Europa en lo que refiere a la creación. De igual forma, de cada 100 ciudadanos, hay un aproximado de 6 Pymes.

Cómo aprovechar diciembre de la mejor manera

Diciembre es traducido como el mes de la estrategia; ya que hasta la persona más humilde ama esta fecha, además de sentirse deseoso de festejar la navidad. Por lo tanto, en tu negocio deberás aprovechar diciembre; pues es la llegada de la temporada para lucrarte con la elevada demanda que presentará el mercado.

Cómo aprovechar diciembre de la mejor manera

Puntos que tomar en cuenta para poder aprovechar diciembre

Deberás basarte en un excelente plan de marketing estableciendo fechas fijas como anclaje al negocio; lo que te ayudará a aumentar tus ventas exponencialmente. Algunas buenas ideas para lograr esto son:

  • Creación de promociones: La mejor forma de captar a tus clientes en esta temporada, es usando las características promociones navideñas; tales como el famoso «2×1», o bien, cualquier rebaja frenética que capte la atención del público.
  • Eventos: No puedes comparar San Valentín con Navidad. A pesar de que son días demandantes, los días de diciembre son aún más característicos frente a esta área. Se recomienda organizar una reunión navideña en la tienda o realizar rebajas por cierre de año. El pilar será una excelente organización.
  • Stock de productos: A pesar de que te interese innovar, es necesario que pienses mucho antes de lanzarte a la piscina; recuerda que tienes que hacer un chequeo de inventario. Tienes que tener suficiente stock que te permita aguantar la promoción que deseas lanzar.
  • No te enfoques únicamente en la tienda física: A pesar de que las estrategias para esta fecha se centran en las tiendas; no debes olvidar propiciarle a tu sitio web y redes sociales la decoración apropiada.
  • Planificación: Aprovecha las semanas antes de la llegada de diciembre para estipular lo que deberás hacer. Ponte manos a la obra con un papel y un lápiz, comienza a organizar una lluvia de ideas y espera que estas lleguen. Tu creatividad es imprescindible al momento de innovar. Por ende, deberás realizar un excelente diseño, una promoción idónea y una decoración apropiada.

Aspectos a considerar cuando se comienza a trabajar en casa

Trabajar en casa es una elección que ha obtenido una elevada popularidad en la última década; ya que es mayor la cantidad de emprendedores que han preferido desenvolverse a través de la Red, en vez de una oficina habitual. Esto se debe en gran parte a que hoy en día la Internet es una fuente de impresionantes oportunidades laborales, y no hay mejor forma de aprovecharlo que teniendo un óptimo «lugar» de trabajo.

Aspectos a considerar cuando se comienza a trabajar en casa

Qué tener en cuenta si empiezas a trabajar en casa

En el espacio donde programaremos, redactaremos, grabaremos, etc., debemos procurar mantenerlo en las mejores condiciones posibles. Por tal motivo, la zona donde estará el florero, o el color de las paredes; aspectos que desde cierto punto de vista son plenamente sencillos, tienen un papel relevante al momento de establecer las características que poseerá la habitación. A lo cual, deberás sumarle los siguientes factores:

  • No es imprescindible convertir tu habitación en un despacho: De igual forma, no es recomendable trabajar en un sitio donde exista una cama; debido que en el momento de aburrirnos o cansarnos, terminaremos corriendo hacia ella. Con una silla cómoda y un buen escritorio, además de la decoración ideal, bastará.
  • Recuerda buscar la habitación que más tranquilidad te proporcione: Debes evitar en lo máximo entrar en contacto con sitios ruidosos. Busca aquel que se encuentre más distante de los ruidos generados en las cercanías.
  • Mudarse de sitio no es adecuado: A modo de ejemplo, cuando estudiábamos solíamos establecer un lugar prestigiado e intocable; el cual era usado únicamente para realizar nuestros trabajos. Es adecuado que conserves esta costumbre para tus trabajos en general, en especial los remunerados.
  • Mantener todo ordenado y limpio: Un espacio que tiene papeles por doquier, polvo y rastros de comida; resultarán abrumadores, principalmente por lo poco estético y lo antihigiénico. Por tal motivo, tu productividad podría verse afectada; por lo que se recomienda que siempre busques sitios que estén en óptimas condiciones higiénicas.

Consumo Colaborativo Definición

Definición

El consumo colaborativo es un sistema social y económico hecho posible por las tecnologías de red que se aleja de la vieja economía industrial y permite el intercambio y compartir todo tipo de activos. Desde Wikipedia hasta Airbnb, desde Streetbank hasta Whipcar, la actividad punto a punto está creciendo, aprovechando el poder de las comunidades locales para construir un futuro más sostenible desde el punto de vista financiero y ecológico en formas y en una escala nunca antes posible. Está basado en la economia colaborativa.

Los mercados de productos infrautilizados no es nada nuevo. Lo que está cambiando es la forma en que las plataformas digitales están mejorando la eficiencia de esos mercados y facilitando el intercambio a través de ellos en un mundo donde más de 2.3 billones de personas están ahora en línea. Al conectar a las personas de una manera sin precedentes, las plataformas web están estableciendo el acceso a una gran audiencia de productos no infrautilizados y permitiéndo a las personas acceder a audiencias específicas para distribuir esos productos entre ellos.

Estas actividades entre pares redefinen las formas tradicionales de propiedad, préstamos y alquiler, estableciendo una fuerte afinidad con la idea del acceso compartido a los bienes y el conocimiento, incluso entre extraños.

Por ejemplo car-sharing. A medida que las densas calles urbanas se atascan y los espacios de estacionamiento se vuelven más caros, tiene sentido distribuir esos costos entre los usuarios. Cuál es la mejor forma de coordinar esto? Comunidades de pares impulsadas por la tecnología para conectar a los participantes adecuados.

 

Ejemplo de consumo colaborativo: StreetBank

Lo que hace posible tal intercambio es la confianza, tanto en la plataforma web que media el intercambio como en la inevitable interacción humana que conlleva compartir. Lejos de reemplazar la interacción cara a cara, las tecnologías digitales facilitan formas innovadoras y conscientes de los recursos para unir a las personas. La confianza se puede construir a través de sistemas de calificación, inculcando la reputación como un requisito clave para compartir más.
Streetbank es una de esas iniciativas de consumo colaborativo que trabaja para establecer una red amplia de comunidades de intercambio en línea con el fin de desarrollar comunidades más sólidas y arraigadas localmente en todo el Reino Unido y, finalmente, en todo el mundo. En su forma más simple, Streetbank es un sitio web que permite ver todas las cosas y habilidades que los vecinos regalan, prestan o comparten: un ático compartido, caseta de jardín, una caja de herramientas, un cofre de fantasía, una colección de DVD y banco de habilidades todo en uno . Su visión final es hiperlocal, en la que los miembros están conectados a todos en su calle, lo que reduce drásticamente el consumo a través del intercambio.

Desde una perspectiva económica, también podría argumentarse que organizaciones como Streetbank están agregando a la producción del Reino Unido aunque de una manera pequeña y desmedida. El PIB mide los artículos comprados en lugar del uso de los artículos / actividades adquiridos. Un ejemplo simple: el taladro promedio se usa  solo 15 minutos durante su vida útil.

Si bien el gobierno y los encargados de formular políticas se obsesionan con los datos del PIB, cualquier economista serio debería estar de acuerdo en que una economía eficiente es aquella en la que los recursos se despliegan bien y donde el producto es útil. Para ponerlo en términos de Rachel Botsman, pionera del movimiento de consumo colaborativo, debemos tener en cuenta la cantidad de hoyos perforados en lugar de la cantidad de taladros vendidos.

 

Inculcar una cultura de compartir en las comunidades puede llevar tiempo. Botsman considera esto como una progresión constante de la confianza inicial entre extraños a una creencia más generalizada en los bienes comunes y, finalmente, a la masa crítica.

Es importante destacar que las comunidades que parecen beneficiarse más de proyectos como Streetbank ya tienen fuertes redes de confianza preestablecidas que luego se fortalecen con miembros que hacen cosas simples pero efectivas, como poner una foto en su perfil en línea.

La necesidad de proyectos como este es enorme si queremos establecer una reducción rápida en el consumo y la recapacitación de nuestras comunidades a medida que lidiamos con la inestabilidad financiera y ambiental. La pregunta es cómo llegar a los vecindarios donde la confianza es menos evidente y cómo ampliar las iniciativas de consumo colaborativo con mentalidad comunitaria en el proceso. Este es el desafío que organizaciones como Streetbank y otras iniciativas «coll contras» están trabajando para abordar, constantemente probando sus innovaciones a medida que avanzan y con el apoyo de organizaciones como NESTA, sin mencionarse entre sí, incorporando el aprendizaje entre pares en su progreso.

Entonces, ¿qué puede aportar la actividad punto a punto a la mesa del siglo XXI donde la fiesta está disminuyendo rápidamente y lo que queda se gasta de manera tan desigual? La respuesta es una economía basada en la colaboración en lugar de la propiedad individual, la confianza en lugar del estatus, la adaptación en lugar de la estandarización. La respuesta es una economía de intercambio.