Pólizas de crédito

Las pólizas de crédito, también denominadas y
estructuradas como cuentas de crédito, son un tipo de crédito que suele tener las siguientes comisiones
y costes:

 

Comisión de apertura:
Como es lógico se trata de un porcentaje sobre el total del crédito disponible.
Será la primera anotación contable en el extracto de la póliza o cuenta junto con el resto
de gastos que puede haber en la apertura.

 

Comisión de estudio:
De igual modo suele ser un porcentaje sobre el límite disponible para
compensar a la entidad por todos los gastos derivados del estudio y gestión de la
operación.

 

Comisión de Disponibilidad/Indisponibilidad:
Ambos conceptos vienen a ser equivalentes o se cobra un porcentaje sobre el
importe dispuesto o bien se penalizara que el cliente no utilice toda la póliza porque la entidad financiera tendrá costes por mantener los importes por si el cliente decide
disponer de ellos.

 

Comisión de exceso:
Aunque no es lo ideal, por desgracia es bastante habitual que se produzcan
excedidos en la póliza de crédito, la realidad es que la entidad financiera habrá
estudiado al cliente y decidido unas disponibilidades en función de las necesidades de
éste y por supuesto dependiendo del riesgo que efectivamente pudiera asumir. Para
evitar este tipo de operaciones se establecen comisiones por estos excesos que
compensen los mayores riesgos asumidos por el banco/caja.

 

– Intereses deudores:
Corresponden a los intereses de una operación de crédito que a lo largo de su
vida no ha estado excedida en ningún momento. El cálculo siempre se produce sobre el
saldo medio deudor y se aplicará el tipo de interés que se hubiera pactado en el
contrato de póliza.

 

Intereses de exceso:
En este caso, además de la posible comisión de exceso se aplicarán intereses por
los importes excedidos. Se estará a lo dispuesto por el contrario respetando eso sí la
normativa que impide el cobro de intereses abusivos.

 

Dependiendo de lo negociado con la entidad financiera si la estructura de la
operación es mediante una cuenta de crédito que permita abonos entonces podrían
existir intereses acreedores, calculándose entonces los intereses correspondientes en
función del saldo medio acreedor.

 

Por supuesto que los movimientos a tener en cuenta para la liquidación de los
intereses serían los que hayan existido desde el mismo momento en que se abra la
póliza de crédito (o bien si se ha efectuado liquidaciones intermedias desde la última
realizada) hasta el día que se fije para la liquidación.

 

El método que se utiliza para liquidar las pólizas es el denominado hamburgués
que consiste en lo siguiente:

 

1. En cada movimiento que se realiza se calcula el saldo de la cuenta.

 

2. Se deben computar los días de cada uno de los saldos registrados.

 

3. Se deben calcular los denominados “números comerciales” para ello se
multiplican los saldos por el número de días en que se hayan mantenido. Estos
números se deben calificar en: deudores, excedidos y acreedores, según que
los saldos sean deudores, excedidos o acreedores.
Esto es importante que porque el tipo de interés aplicado será distinto para los
excedidos, saldos acreedores o deudores.

 

4. Se suman los números de cada uno de los distintos tipos de números: deudores,
excedidos y acreedores.

 

5. Posteriormente se calculan los intereses de la siguiente manera:

Intereses deudores = Números deudores x Multiplicador deudor
Intereses excedidos = Números excedidos x Multiplicador excedido
Intereses acreedores = Números acreedores x Multiplicador acreedor

El multiplicador fijo es el cociente entre el tipo de interés a aplicar (en tanto por
uno) y el número de días que tiene un año (360 ó 365 según lo que marque el
contrato).

Tras el cálculo se cargan los intereses deudores y si los hubiera los excedidos,
muy excepcionalmente se abonan igualmente los intereses acreedores que rara
vez se producirán.

 

6. Posteriormente se ha de calcular y por supuesto cargar en la cuenta:
La comisión sobre los saldos no dispuestos, para ello se debe calcular el importe
no dispuesto como sigue:

Saldo medio no dispuesto = Límite de crédito – Saldo medio dispuesto
siendo:
????? ????? ????????? =
???? ?? ?ú????? ???????? / ?í?? ??? ???? ?? ??é????

 

7. Por fin se puede liquidar la cuenta para que el cliente conozca el importe
necesario para cancelar su deuda.

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