Que es la Tasa Tobin

La tasa Tobin o impuesto Tobin fue propuesto originalmente a principios de la década de 1970 por James Tobin, un influyente macroeconomista estadounidense y ganador del Premio Nobel de Economía.

Su idea fue provocada por el colapso del sistema de Bretton Woods en 1971, que reemplazó a un arreglo de tipos de cambio fijos basado en última instancia en la paridad del dólar estadounidense con respecto al oro con un período de tipos de cambio flotantes volátiles.

Tobin propuso reducir esta volatilidad con un pequeño impuesto, por ejemplo, el 0,1 por ciento, que grava cada cantidad intercambiada de una moneda a otra.

Quería desalentar la especulación monetaria a corto plazo, lo que dificulta que los países implementen políticas monetarias independientes moviendo dinero rápidamente entre países con tasas de interés diferentes.

El objetivo de Tobin era la de poner un impuesto simple que sería lo suficientemente pequeño como para hacer que los movimientos puramente financieros a corto plazo no sean económicos, sin ser una carga para el comercio.

La propuesta nunca se popularizó en la década de 1970, pero recibió una atención renovada durante la crisis financiera asiática a fines de la década de 1990 cuando se convirtió en causa de celula del movimiento antiglobalización. Varias organizaciones, como Attac, con sede en Francia, surgieron para hacer campaña por un impuesto Tobin mucho después de que el economista muriera en 2002.

Hoy, el impuesto Tobin está de moda, con la Comisión Europea, Francia y Alemania presionando por un amplio impuesto a las transacciones financieras. Argumentan que hará que la industria financiera pague una parte más justa de la carga provocada por la crisis financiera y que compensará a los gobiernos por su rescate de la industria. Algunos también argumentan que el impuesto puede reducir lo que ven como un comercio perjudicial de alta frecuencia.

El propósito original de poner freno a la especulación monetaria se ha eclipsado un tanto entre los activistas que han visto cada vez más el impuesto Tobin como una buena forma de recaudar ingresos para el desarrollo económico y social.

El mismo Tobin repudió la adopción por parte de los activistas de su propuesta con fines de recaudación de impuestos, lo que le hizo perder el sentido de la propuesta: reducir los efectos socialmente nocivos de las finanzas mientras se mantienen sus beneficios

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